Capitulo 6
Ante esta dificultad, Juan pospone unos días
más su ida a Cartagena, no les comenta nada y deshace su maleta, ahora lo
importante es saber qué hacer con Veto,
dice Juan.
Estaban hablando de eso cuando suena el
timbre, el mayordomo abre la puerta y le dice a su patrón: señor lo busca la
policía ¡que! Dicen los dos muchachos, Juan lo hace seguir a la biblioteca, el
detective le comenta el porque de su visita y le hace una serie de preguntas,
Juan calmadamente las responde, el detective pregunta si puede mirar su casa,
¿Por qué, no quedo satisfecho con mis respuestas? Si claro, solo que me gusta
estos diseños y me gustaría conocerla,
Juan algo serio le dice que lo siente que está en una reunión importante con
unos conocidos, que si quiere vuelva en otra oportunidad, el detective se
despide y comenta claro que volveré señor.
Al estar con los amigos, Juan se muestra
preocupado por la visita de la policía, los jóvenes vuelven otra vez a hablar
sobre la situación de Veto, Juan dice lo que hay que hacer es encerrarlo como
lo hago yo, ¿pero dónde? Pregunta Martha, Juan dice hay que hacer otra habitación
en el sótano, los tres se paran y dicen hay que hacerla rápido, Juan pide los
materiales y al día siguiente empiezan hacer la construcción, aprovechando el
tiempo en que no hay luna llena. Mientras tanto
el detective no se quedaba quieto y tenia vigilada la casa de Juan, al notar
todo el movimiento de construcción, decide realizarle una segunda
visita.
Al
día siguiente el detective llega a la casa, pero Juan decide no atenderlo,
actitud que hace desconfiar al policía y decide echar un vistazo por los
alrededores, al estar por la parte de atrás de la casa, se encuentra con Veto y
Juan , sorprendidos los jóvenes con el detective, Juan, decide atenderlo a lo
cual el policía lo interroga por la construcción que está realizando, Juan dice
no es nada, es solo que estoy construyendo una cava de vinos, ya que me
encantan y en estos días me llegaran unos de Alemania, que bueno ojala me
comparta una botella, me encanta los vinos de Europa, claro que si detective
con todo gusto, señor Juan no ha visto algo raro por los alrededores, no ha
visto noticias ni nada parecido a lo que anuncian en ellas, no señor , no veo casi
noticias y que haya sentido algo raro tampoco, pero hagamos algo señor detective,
le prometo que si veo o escucho algo de lo que usted me acaba de contar lo
llamo enseguida, de acuerdo señor, hasta luego, hasta luego detective, el
policía se va pero de repente se devuelve y le dice ah ¿no se le olvide mi
botella de vino? Claro que no se me olvidara señor.
Al cabo del día los jóvenes ya habían
terminado la habitación, justo a tiempo ya que esa noche habría luna
llena. Mientras se disponían a entrar en
la habitaciones, Martha dice, ¿yo que voy hacer mientras ustedes están metidos
allí? Juan le contesta, tienes que cuidar muy bien la casa y no dejar que nadie
se acerque a ella y tampoco venga en estos días, está bien, lo prometo. En esa noche la transformación de Veto fue
muy dolorosa y era el que hacía más ruido y aullidos, aullidos que alcanzaban
escapar del sótano y llegar hasta el bosque que rodeaba la casa, en el bosque
las personas que transitaban por el se asustaba mucho y salían corriendo ante
ese ruido infernal, la policía llego nuevamente
al sitio en donde la gente señala haber escuchado el aullido, rastrean
el sitio y no encuentran nada. Mientras
tanto en la casa de Juan, al otro día, los dos jóvenes salen de las
habitaciones llenos de ganas de comer, devorando todo lo que el mayordomo había
hecho para el desayuno, al no ver a Martha Juan pregunta ¿y Martha? El
mayordomo contesta que se fue para la casa después de despachar al policía que
había estado en la mañana en la casa.
Veto se despide de Juan, después de
desayunar, al irse Juan le recuerda regresar esa noche otra vez, Claro, aquí
estaré. Pero por la cabeza de Veto le pasaban cosas muy diferentes a las que
pensaban Juan, él quería saber de primera mano que se sentía ser hombre lobo,
se sentía capaz de controlar a la bestia en él, y no pensaba volver esa noche a
la casa, quería disfrutar la noche libre, además era la oportunidad para
demostrarle a Martha, que el también era poderoso, para que lo quisiera.
Ya en su departamento, planea como va hacer
la noche, convertido en hombre lobo, llama a una amiga y la invita a salir de
rumba esa noche, escoge un traje todo elegante, se baña y se perfuma muy bien,
para él lo que le estaba pasando no era nada complicado manejarlo, a las seis
de la tarde pasa y recoge a su amiga, a esa hora la luna todavía no salía, se
dirigen a un lujo restaurante a las afueras de la ciudad, llegan al sitio y
ordenan la comida, pero algo que descubre Juan es que no le gusta la carne muy
cocida y que puede oler la sangre de su amiga dentro de su cuerpo cálido,
asustado, se levanta de la mesa y se dirige al baño, enfrente del espejo, se
mira fijamente y dice -usted es capaz de controlar esa bestia- ella no te puede
ganar; en ese momento empieza a sentir dolores en su cuerpo y ver como sus
manos se van deformando a la par de su rostro y pies, se encierra en baño, se
toma la cabeza, para entonces sus ojos ya no eran los de Veto, si no unos ojos
rojos y una cara y boca sedienta de sangre, Veto hasta último momento creía que
podía controlarlo, pero la realidad fue muy diferente de lo que él creía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario