CAPITULO 12
Ya en Paris, el hombre busca la dirección de
André y se dirige a buscarlo, al llegar a su casa, André le abre3 la puerta muy
gentilmente y lo invita a pasar a su biblioteca, ¿ahora si cuénteme en que le
puedo ayudar? Juan se queda callado, pues no sabe por dónde empezar, le cuenta
la historia de su familia y de que manera su papá había hecho la empresa
naviera, le cuenta la muerte de su esposa, muerte trágica y que hasta hoy la
policía a investiga, hasta llegar a la noche en que fue mordido por un hombre lobo, al decir esto
André le pregunta ¿y se ha sentido raro en noche de luna llena? Si, responde
Juan, pero eso no es lo peor, ¿entonces qué? En una de esas noche yo mate a mi
esposa, yo no sabía qué era lo que hacía, solo me di cuenta al día siguiente,
desde entonces me aleje de mi familia, de mis hijos y de mi país, estuve por
Colombia en donde conocí a veto y a su amiga Martha, y ¿ellos saben lo suyo?
Sí, me ayudaron en el tiempo que estuve allí. Ahora ¿usted quiere que yo le
ayude en el problema? Sí, quiero saber si tengo esperanzas de curarme, si usted
ha encontrado alguna cura.
André se queda callado por un rato y mira
fijamente a Juan, le dice: -no he podido encontrar cura, solo una vacuna que le
ayuda a controlar la bestia dentro de usted por un periodo de tiempo corto, no
la he experimentado en hombre lobos, entonces como sabe que funciona en poco
tiempo. Señor Juan le voy hacer sincero como usted lo fue con migo, hace mucho
tiempo tuve una familia igual que usted y en ella tenía un hijo, el único barón
de cuatro hijos que tuve, iba a la universidad de Lion, cuando una noche venia
en su coche y atropello a un animal, el se bajo a ver qué había pasado, de
repente le salta encima otro animal que salió el bosque y lo deja mal herido,
lo llevaron al hospital más cercano y le salvaron la vida, pero lo que no
podíamos saber era que el animal que lo había mordido era un lobo, al poco
tiempo él empezó a presentar comportamientos raros en noche de luna llena, se
ausentaba de la casa y llegaba al otro día con la ropa toda destruida o desnudo,
sin saber que había pasado. Al poco tiempo empezaron a aparecer muertes
inesperadas por los alrededores de la
universidad, la policía comenzó a investigar, pero nunca se supo nada.
Mi hijo se fue de la casa y nunca he sabido
que paso con él, desde entonces me he dedicado en cuerpo y alma a buscar una
cura para este mal, ahora me entiende, si señor lo entiendo, respondió
Juan.
Si usted quiere podemos ensayar la vacuna en
usted, claro me encantaría poder hacer
eso, solo hay un pequeño inconveniente, si, ¿Cuál? Tenemos que esperar hasta
que sea luna llena, eso será dentro de tres semanas, está bien, si ya espere
tanto, no importa esperar estas tres semanas.
Mientras el tiempo pasaba, Juan se dedico a
leer todo lo que André tenía sobre a licantropía, descubriendo cosas
asombrosas, como por ejemplo que los hombre lobos no eran capaces de reconocer
a las personas que atacaban, que no podían sentir ninguna emoción entre otras
cosas. En uno de esos libros, el autor se centraba en descartar alguna cura,
aunque para él la única cura posible era matar al primer hombre lobo, el que
comenzó todo.
Así siguieron los días, Juan enterándose cada vez mas de su mal y el
científico André dedicado en su trabajo de investigación, cada rato le sacaba
sangre a Juan para detectar las alteraciones en la sangre, descubriendo la
anemia que tenia Juan y los cambios que el virus había hecho en los glóbulos
rojos, algo nuevo para el ya que nunca antes había podido tener un espécimen de
hombre lobo. El científico aplicaba la vacuna en los glóbulos de Juan y veía la
lucha entre el virus y el remedio, cada vez aumentaba mas el tiempo, llegando
hasta dos horas de control en los cuales
el hombre dejaba de ser hombre para transformarse en el monstruo que se
escondía dentro.
Cada día era lo mismo, mientras tanto Juan se
ingeniaba la manera de apresar el hombre lobo, en los días de luna llena; el
científico, tenía una bodega abandonada en la parte mas lejana de la ciudad,
hasta allí Juan llevaba materiales para
ir preparando su sitio de cautiverio, coloco, con laminas gruesas de acero
reforzó las paredes de la bodega, coloco hierro en las ventanas, coloco una
silla clavada al piso como lo hizo en Roma, coloco cadenas gruesas y grilletes
para poder amarrarse, algo nuevo fue una cadena alrededor de su cuello para no
poder moverse mucho, ya que en la luna llena pasada un día estuvo a punto de
soltarse.
El científico por su parte, llevo al lugar
parte de su laboratorio y coloco cámaras por toda la bodega, para no perderse
detalle de lo que le pasara a Juan en el momento de la transformación. Así con
todas las precauciones tomadas, los dos hombres se sentía tranquilos y listos
para enfrentar dentro de tres días lo que venía.
En Alemania, su familia y en especial sus
hijos estaban preocupados por su padre,
ya que había pasado mucho tiempo que no lo veían ni sabían nada de él,
su hijo que ya tenía 18 años pensaba salir a buscarlo, solo que no sabía en
donde empezar, lo único que conocía era que había llegado a Inglaterra, pero
desde entonces no se había reportado con ellos.
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